Vivimos a un ritmo vertigionoso, agitado y trepidante. Afrontamos cargas de trabajo demoledoras y tratamos de abarcar lo máximo posible. Estamos en tensión, pero también nos consumimos lentamente. La administración del tiempo ya no es una solución viable. Tal y como se demuestra en este libro revolucionario, administrar la energía y no el tiempo es la clave para mantener un rendimiento alto y en equilibrio en la salud, la felicidad y la vida.
La cantidad de horas qeu tiene un día es fijo, pero la cantidad y calidad de la energía de que disponemos no lo es.