El Támesis ya no refleja nada y Londres agoniza en las secuelas de una invasión. Quienes no han muerto o desaparecido resisten como pueden, solos, en pandillas o integrados a las erráticas tropas que todavía buscan un significado para una guerra que parece perdida. La humanidad se disgrega, despavorida. Hasta hace poco, unos seres -los imagos-, prisioneros olvidados del hombre, habitaban el otro lado de los espejos condenados a la imitación, ahora gobiernan el cielo, anidan en estaciones de subterráneo y combaten en las calles bajo formas vacilantes. Neutral pero no indiferente, Sholl, el protagonista, ha estudiado a ambos bandos y cree tener un plan para poner fin a la guerra.
Lesen Sie mehr